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Pillars of Eternity

Publicado: julio 27, 2015 en PC, RPG
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Pillars of Eternity se convierte en otro claro ejemplo de lo bien que puede funcionar la colaboración entre la desarrolladora y el público. El juego de rol clásico creado por Obsidian Entertainment se convierte, desde el primer momento, en un título imprescindible dentro del género, gracias al carisma de su mundo, la calidad de su combate y su argumento. No es un viaje fácil, ni mucho menos, pero la experiencia resulta increíblemente satisfactoria.

Escapando de una vida pasada, nos encontramos en una caravana que se dirige a Valle del Oro, un pequeño poblado para aquellos que quieren obtener una nueva fortuna realizando encargos. Pero esta travesía tan calmada se tuerce cuando, tras conseguir unas bayas, el resto de miembros de la caravana mueren tras la emboscada de un grupo de bandidos. Sin embargo, cuando creen que todo iba a bien a partir de ese momento, un tornado que consume la vida de todo aquel que se cruza en su camino llamado biawac, llega y les obliga a retirarse a unas ruinas cuya entrada está prohibida. Allí, el protagonista verá un extraño ritual que acabará con la vida de sus compañeros supervivientes y le conducirá a una historia donde él es la pieza fundamental para el destino del universo. Un observador para un mundo en continua decadencia.

A pesar de que el juego empieza de una forma muy arquetípica para el general, hay que decir que el argumento avanza y se descubre de una forma realmente interesante gracias a los eventos que vivimos, a sus personajes y a la originalidad de los motivos centrales del juego. Pero el título no sólo se apoya en sus partes internas de su universo. El mundo de Pillars of Eternity no duda en mostrar su hostilidad. No nos encontramos ante una fantasía bonita, donde el amor surge tras cada esquina entre personas de distinta raza. Aquí lo único que nos encontraremos es la decadencia y la muerte. Esto último es una constante aquí, donde se aprecia casi como moneda de cambio y donde no se duda en acabar con la vida de aquel que no siga las órdenes establecidas. Una de las situaciones más brutales que veremos al poco de empezar la partida nos dejarán boquiabiertos y nos pondrán en sobreaviso de lo que nos puede pasar si no actuamos de la forma correcta o si no somos lo suficientemente poderosos como para evitar ese fatal desenlace.

pillars 1Y este mundo está perfectamente retratado con los gráficos que han sido usados para el juego. El motor Unity ha sido suficiente para traernos la oscuridad de Pillars of Eternity, un motor que ha querido mejorar aquel usado en anteriores títulos del mismo género –como Baldur’s Gate o Icewind Dale-, el Infinity Engine. Gráficamente no nos encontramos ante un juego que vaya a romper los moldes establecidos pero podemos apreciar un enorme detalle en todo lo que vemos. Los escenarios están tremendamente cuidados y cada uno de ellos son amplios y enormemente diferentes entre sí. Cierto es que al hacer zoom se pierde algo de definición, pero en cambio, los personajes la mantienen. Ellos son la guinda del pastel y tanto con el zoom lejano como cercano, están muy detallados. Podremos diferenciar a simple vista quién es cada uno de ellos, ya que tanto las armaduras, como accesorios varios y armas tienen su propio estilo y animación. Pero, obviamente, donde más llama la atención es en el uso de los diferentes hechizos. Ya sea nuestro personaje si decidimos ser mago o Aloth –uno de los primeros personajes que se unirán a nuestro equipo y es ducho en las artes mágicas- asistiremos a un auténtico festival de luces con cada uno de los conjuros que podemos usar, desde una enorme bola de fuego que volará rebotando en cada pared que encuentre quemando a los enemigos o los clásicos misiles mágicos que volarán hacia el enemigo en cuestión.

La música es una parte fundamental en crear la ambientación de Pillars of Eternity y su compositor, Justin Bell, ha hecho un trabajo impresionante. Cada melodía retrata la tristeza y la melancolía de este mundo decadente y a, su vez, nos recuerda mucho a aquellas aventuras que vivimos en Baldur’s Gate gracias a la potencia musical que escucharemos en cada batalla. A pesar de todo, quizá los temas que escuchamos cuando luchamos no son los mejores, pero el resto son simplemente increíbles. Desde el primer momento, los temas ambientales de cada uno de los lugares sientan como un guante a cada uno de los escenarios y cuando estemos en los dominios de Lord Raedric VII o Caed Nua, por poneros algunos ejemplos, sentiréis como la opresión que consiguen estos temas junto con la atmósfera y el trasfondo de estos lugares crean un lugar único.

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Los efectos de sonido ayudan totalmente a la inmersión del juego ya que cada una de ellas tiene su propio sonido. Escucharemos la tensión del arco, el cortar de la espada, el golpear del martillo, el crepitar de las llamas, la congelación de la escarcha… No hay efecto de sonido que sea discordante y que no case con la acción. Del mismo nivel es el doblaje del juego. Las voces –totalmente en inglés- muestran la personalidad de cada una de ellos, desde el más puro egoísmo hasta la peor locura de todas, especialmente en alguno de los personajes.

Y ahora llegamos a la parte más extensa: la jugabilidad. Como muchos ya sabréis, Pillars of Eternity sigue, casi a pies juntos, lo que ya establecieron otros juegos del mismo género en el pasado, como Baldur’s Gate o Planescape: Torment. Esto se traslada a que estaremos en un juego a tiempo real, pudiendo pausar en cualquier momento para planificar nuestra estrategia, algo FUNDAMENTAL si queremos sobrevivir a cada combate. Nuestros personajes tomarán una posición diferente según nosotros hayamos decidido de antemano.

Nuestro equipo, formado por hasta 6 personajes, tendrá que compenetrarse a la perfección, siguiendo nuestras órdenes, para acabar con los enemigos que se pongan en nuestro camino. Los magos deberán mantener la distancia para que los ataques hostiles no les corten el lanzamiento de sus conjuros y puedan hacer el mayor daño posible mientras que los sacerdotes deberán apoyar y curar al equipo para recibir cuanto menos daño, mejor. Por otra parte, los personajes más centrados en la defensa, como los paladines, tendrán que posicionarse en primera línea de batalla, aguantando el embate de nuestros contrincantes. Cada una de las once clases diferentes que tenemos a nuestra disposición se adaptan a un estilo de juego muy especial y cada una de ellas conlleva una serie de reglas no escritas. Los magos, por ejemplo, no sólo podrán aprender nuevos hechizos a la hora de subir de nivel, también podrán aprenderlos de diferentes grimorios que encontraremos en nuestra aventura.

pillars-5El juego también sabe crear una sensación excelente de progresión de los personajes. Cuesta mucho subir de nivel y nos veremos obligados a terminar misiones –argumentales y secundarias- para poder hacer este trámite lo más corto posible. Sin embargo, subir un simple nivel se nota en demasía. Enseguida nos veremos más fuertes, capaces de acceder por sitios a los que antes nos era imposible o derrotar a enemigos que nos apalizaban. Además, llegando a un momento argumental –a unas 10 horas del comienzo- tendremos a nuestra disposición la reparación de un baluarte que actuará como una especie de Feudo Celestial como vimos en Dragon Age: Inquisition. Desde ahí, podremos comprar objetos, reparar armas y realizar misiones secundarias, algo que le añade un poco de vidilla a la rutina del juego.

Pero os tenemos que advertir que este viaje no va a ser ni mucho menos sencillo y menos para aquellos que sean novatos en este género. Pillars of Eternity no es un juego que permite un margen de error amplio, ni siquiera en fácil. No serán pocas las ocasiones que tendremos que repetir la misma pelea una y otra vez hasta conseguir la tan preciada victoria, porque nuestro personaje se moverá a la posición adecuada y será pasto de las espadas enemigas. Normalmente, si caen nuestros personajes, se volverán a levantar al terminarlo, a no ser que pierdan su barra de salud. Junto a ella, tendremos la barra de resistencia –mostrada en el retrato de cada uno de nuestros avatares- que al bajar a 0 los dejará en un estado inconsciente, momento en el que perderán una parte de su salud. Si ésta llega a 0… adiós personaje. Y esto puede ser algo que impacte directamente al transcurso de la historia ya que nuestros compañeros traen consigo una misión que sólo podrá ver su fin si viajamos con ellos y os puedo asegurar que vale la pena, ya que el carisma que derrochan personajes como Aloth, Edér y Durador –los 3 primeros que se unirán a nuestro equipo- es increíble.

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Pero no todo en Pillars of Eternity es un camino de rosas. A pesar de que sus problemas son pocos algunos se hacen notar, como la dificultad de los personajes al encontrar el camino hacia el enemigo o el manejo con el ratón en ciertas ocasiones, en especial si nos encontramos ante un estrecho pasillo. Pero estos pequeños contratiempos no empañan la excelente experiencia que este título nos ha conseguido traer, resucitando de entre los muertos un tipo de rol que creíamos olvidado para siempre. Si te gustaron algunos de los títulos mencionados aquí, PIllars of Eternity será un título imprescindible en vuestras bibliotecas. Si sois novatos, acercaos con preocupación pero os puedo asegurar que si os consigue enganchar, no podréis separaros de él. Pero lo que se puede afirmar, sin duda alguna, es que este título es el RPG del año.

Disgaea 4: A Promise Revisited es la edición definitiva de uno de los RPG tácticos más carismáticos del género.

Más de diez años han pasado ya desde que Nippon Ichi Software trajese a PlayStation 2 la primera entrega de la saga Disgaea haciendo las delicias de aquella gente más exigente en lo que a juegos de rol se refieren. Con varias entregas a la espalda, llega a Playstation Vita un nuevo port de la cuarta entrega, con todos los extras que aparecieron después del lanzamiento del título y nuevas mejoras en exclusiva, haciendo de Disgaea 4: A Promise Revisited uno de los mejores títulos de la consola.

El título nos cuenta la historia de Valvatorez, un vampiro una vez temido como un tirano hasta que le prometió a una mujer hace 400 años que no volvería a beber sangre siempre y cuando no pudiese darle miedo a ella; sin embargo, ella murió sin que pudiera conseguir su objetivo. Ahora, él tiene un trabajo cualquiera en el Hades, donde almas de humanos  son enviadas para ser transformadas en los ya famosos Prinnies –unas simpáticas criaturas parecidos a los pingüinos que pagan por sus pecados en el infierno o tienen una vida tranquila en el cielo si han sido buenos-, junto a su fiel sirviente Fenrich, un hombre lobo. Sin embargo, esta tranquilidad desaparece completamente cuando el gobierno ordena el exterminio de todos los prinnies, haciendo que Valvatorez y Fenrich se pongan en movimiento para evitarlo, iniciando una rebelión. A lo largo del camino se encontrarán con nuevos aliados como Fuka, una humana que murió, convirtiéndose en prinny pero manteniendo su aspecto humano, debido a la falta de recursos o Desco, un arma experimental creada en la tierra para ser el Arma Final pero que acabó siendo un fracaso y enviada al Hades. Pero no sólo Valvatorez se encontrará con amigos. Muchos enemigos se pondrán en nuestro camino, evitando que nuestra rebelión cumpla con su cometido.

disgaea4Como siempre, la historia del juego mezclará leves momentos dramáticos, en especial aquellos relacionados con el pasado del protagonista y el motivo de su promesa, con el humor, el cual destaca por encima de todo. Muchas serán las carcajadas que soltaremos gracias a los diálogos de los personajes, doblados con una enorme calidad, y por las distintas y surrealistas situaciones que vivirán. Siempre, eso está claro, que nuestro dominio del inglés sea medio, ya que el título no viene traducido al castellano.

Disgaea 4: A Promise Revisited es un juego de rol táctico, y además, de los que piden que le dediquemos horas y horas, no sólo para llegar hasta el final del juego. También para poder acceder a la enorme cantidad de contenido tras acabarlo, el cual nos exigirá subir a nuestros personajes y objetos a niveles altísimos, pero eso es una parte en la que entraremos a fondo más adelante.

El nexo del juego es nuestra base de operaciones, en la que tendremos acceso al hospital, a la cual tendremos que hacer una visita obligatoria tras cada combate; las tiendas, donde conseguiremos nueva equipación para nuestros personajes que pagaremos con dinero; el acceso a las distintas fases de combate; el instructor que nos permitirá aprender nuevos ataques especiales y Evilidades, unas habilidades que aumentarán nuestros estados, resistencias, potencia de ataque…, las cuales conseguiremos pagándolas con maná obtenido al dar el golpe fatal con un personaje; y otras menos importantes, como la posibilidad de cambiar el color de nuestros personajes o modificar nuestro mundo.

Pero sin duda, dos de las más importantes son el acceso a la asamblea y el mapa de la Cam-Pain. En la primera, tendremos distintas opciones para ampliar nuestro equipo o conseguir ciertos beneficios, siempre que el senado acepte nuestra petición. Desde esta opción, no sólo podremos crear nuevos personajes, los cuales conseguiremos a medida que los vayamos derrotando en la campaña o cuando los que ya tenemos en nuestro equipo suban de nivel, desbloqueando versiones más fuertes. Otras de las opciones que tendremos se basan en aumentar el nivel de la equipación que venden las tiendas o conseguir nuevos símbolos que podremos colocar en la Cam-Pain y que harán que obtengamos ciertas bonificaciones para ciertos miembros del equipo.

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¿Cómo podemos dar uso a esto? El mapa de la Cam-Pain está dividido en casillas donde colocamos a cada uno de nuestros personajes. Junto a ellos, tendremos a nuestra disposición una serie de símbolos –los cuales obtendremos a medida que cumplamos ciertas condiciones y el senado sea tan benévolo como para aceptarnos la petición- que colocaremos, cada uno de ellos con una forma distinta que tocará a los personajes y les proporcionará una bonificación especial, como por ejemplo, obtener más experiencia, aumentar todavía más la posibilidad de realizar un ataque conjunto, conseguir más dinero o más maná… También, nuestro mapa no será infinito, por lo que tendremos que pensar como formaremos nuestro equipo.

Tras hablar de todas las posibilidades que ofrece la base del juego, ha llegado el momento de hablar por fin de los combates. En cada escenario, tendremos la base desde donde desplegaremos a nuestras unidades con un único objetivo: acabar con todos los enemigos. Pero no todo es tan fácil como suena ya que poco a poco las misiones se van haciendo más y más complicadas. El total manejo y conocimiento de las habilidades de cada uno de los miembros del equipo, así como de la disposición del mapa y el posible terreno que esté alterado por los Geo-Blocks, unos cuadros de colores que otorgan un estado al terreno del color en el que el bloque esté tocando será fundamental para poder terminar las misiones satisfactoriamente. Estos Geo-Blocks pueden darnos una gran ayuda o ser nuestra peor pesadilla ya que pueden darnos desde mejoras a los aliados, a los enemigos o hasta el fatídico Game Over en el que si alguno de nuestros miembros está en ese panel cuando acabe el turno, veremos la pantalla de título a continuación. El sistema de combate ha sido mejorado, con pequeñas mejoras que agilizan las fases. Cada unidad puede hacer dos acciones en el turno, mover y atacar o usar habilidades especiales, las cuales tienen sus propios rangos y potencia. Pero en esta ocasión, han mejorado el manejo a la hora de mover y en el caso de que nos equivoquemos o no estemos seguros de movernos ahí, podremos volver a movernos hasta la cantidad determinada sin tener que cancelar una y otra vez hasta que encontremos la posición deseada. Cuando hayamos derrotado a todos los enemigos, volveremos a la base, ganando una cantidad de dinero determinada y objetos especiales que obtendremos según se haya llenado la barra de Bonus.

Aquellos que no habéis jugado nunca antes a esta saga, quizá os habéis sorprendido por la cantidad de información que tenéis que saber, pero no os desaniméis. A pesar de que Disgaea 4: A Promise Revisited tiene la mejor curva de dificultad de la saga, no quita que en más de una ocasión tengamos que dedicarnos a repetir las mismas misiones una y otra vez para subir un par de niveles en pos de tener una posibilidad de avanzar en la historia. Pero está claro que para poder llegar a convertirnos en experto en este juego, tendremos que explotar hasta el más mínimo sistema del juego. En esta ocasión, Nippon Ichi Software nos echará una mano con la tienda de trucos, en la que podremos elegir –siempre dentro de unos parámetros que irán aumentando a medida que avanzamos en la historia- si queremos ganar más experiencia, más maná o más dinero e incluso seleccionar la fuerza de los enemigos a los que nos enfrentaremos. Esta opción consigue que hagamos más fuertes a nuestros personajes rápidamente, aun así para poder sacarles todo el partido tendremos que llegar al nivel máximo situado en el 9999, una cantidad casi imposible de llegar si no usamos las posibilidades del Item World y el Chara World.

071513-ccc-disgaea4 Mundos laberínticos totalmente diferente para cada personaje u objeto que nos permitirá aumentar la potencia de cada objeto o algún estado de los muchos de nuestros personajes, como por ejemplo, poder contraatacar una vez más, el número de movimientos que podamos hacer, etc. Además, para hacerlos todavía más fuertes tendremos que reencarnar a los personajes, hacer que vuelvan a nivel 1 y vuelvan a subir a 9999… Una enorme locura que hará las delicias de los fans del género y supone una pesadilla para los novatos.

Los añadidos táctiles resultan cómodos para el jugador, en especial la forma en la que están colocados para su uso. Tanto la pantalla delantera como la trasera hacen la misma función que consiste en hacer que el cursor se mueva directamente a la próxima unidad aliada que podamos mover –parte izquierda- o cualquier de los enemigos para comprobar sus estados –parte derecha-. Por suerte, para aquellos que tienen las manos grandes o les gusta sujetar la Vita con firmeza, tenemos la opción de desactivar la pantalla trasera para impedir que el cursor se mueva sin desearlo.

Gráficamente, el título de Nippon Ichi Software no sorprende, en especial a los que ya hemos jugado a la saga. Sin embargo, y al igual que pasó con la tercera parte en PlayStation Vita, el juego se beneficia de la pantalla de la portátil, haciendo que los diseños de los personajes resulten menos pixelados a la vista, siendo más definidos y con un mayor brillo. Contrasta el vivo estilo y diseño tanto de personajes como de enemigos, con sus múltiples animaciones, sus expresiones… con lo poligonal y brusco que resultan los escenarios. Cabe decir que los escenarios donde se desarrolla la historia tienen referencias a donde nos encontramos en ese punto o con la temática del capítulo, pero hay otros, en especial aquellos generados aleatoriamente por el Item World y el Chara World, que resultan caóticos y a veces, difíciles de navegar por ellos.

Todas las habilidades de los personajes tienen sus propios efectos, también generados por el motor del juego la gran mayoría de ellos, que al principio no resultan muy espectaculares, pero que a medida que se van potenciando, podemos ver grandes efectos que llenan de luces y explosiones nuestra pequeña consola, con especial mención a los hechizos más poderosos de los magos o los exclusivos de los personajes protagonistas. Sin embargo, el uso de las habilidades más llamativas puede hacer que la acción se ralentice un poco pero casi de forma imperceptible aunque la naturaleza táctica del juego hace que este pequeño contratiempo no afecte nuestro juego.

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Como siempre, donde más destaca su apartado gráfico es en las ilustraciones de los personajes que podremos ver en las escenas donde la historia avanza, con algunas expresiones típicas de la animación japonesa que ocuparán la mayor parte de la pantalla, dejando un cuadro para los diálogos, así como en algunos ataques especiales donde vemos el lado más poderoso y no tan simpático de los personajes.

En el apartado sonoro, Disgaea 4: A Promise Revisitedsigue a pies juntillas el camino que ha marcado la saga desde sus orígenes. Nos referimos a un doblaje al inglés excelente –con la posibilidad de poder elegir las voces japonesas originales-, llenas de vida y de emociones y que saben transmitir el humor al que estamos acostumbrados. La banda sonora, compuesta por Tenpei Sato, veterano de la saga –y de casi todo título de Nippon Ichi Software- sigue regalándonos melodías, en la mayor parte, de tono alegre que nos amenizarán los continuos combates que viviremos. Aunque cabe destacar por encima de las demás el fantástico opening con el que veremos a los personajes que nos acompañarán y muchos a los que podemos crear –sí, también hay un power ranger- y el vivaz tema que suena mientras estamos en nuestra base que, como los propios Prinnies dicen, “es un tema hecho a la imagen de nuestro gran amo Valvatorez”. No se puede decir lo mismo de los efectos de sonido, y es que da la impresión que desde la primera parte no han sido cambiados, simplemente refinados. Ya sabéis que es un dicho que no hay que tocar lo que ya funciona, pero tras tantas entregas, ya va siendo el momento de mejorar la calidad y variedad de los efectos de sonido.

Disgaea 4: A Promise Revisited es, probablemente, uno de los juegos con mejor relación calidad/precio que hay ahora mismo en el mercado. Por tan sólo 40 €, tienes un juego que puede durar tanto como tú quieras, desde las más o menos 80 horas para acabar con la historia principal hasta los miles de horas si queremos explorar hasta el más rebuscado rincón de la aventura de Valvatorez. Ya no sólo eso, sino que parte del contenido descargable del original en PlayStation 3 -que ya se incluye en el juego- nos permitirá reclutar a los protagonistas y personajes de anteriores entregas, consiguiendo poder crear un equipo lleno de los personajes más carismáticos de Disgaea, así como nuevos episodios que profundizan en los personajes protagonistas. Esta entrega es posiblemente la mejor y más depurada de toda la saga, habiendo perfeccionado cada detalle en el aspecto jugable, pero que a pesar de todo, puede resultar apabullante para el nuevo jugador. Sea como sea, el título de Nippon Ichi Software entra en plena forma al cada vez mejor catálogo de PlayStation Vita.

ENTRADA ORIGINAL: http://www.gamestribune.com/sony/psvita/disgaea-4-a-promise-revisited/

A Realm Reborn no es sólo su título, sino también su motivo de existir. La redención de Square Enix.

No es un secreto que Final Fantasy XIV (Square Enix, 2010)  fue un fracaso. Un increíblemente bello fracaso. El avance técnico del juego chocaba de morros contra todos los obstáculos que poblaban el mundo de Eorzea, ya sea en la horrible interfaz, el aparatoso sistema de combate o la total falta de quests que nos dejaban a nuestro libre albedrío intentando buscar algo divertido que hacer, cosa que era muy, muy complicado llegar a conseguir.

ffxiv_30112013_184005Tras meses gratuitos para sus fieles suscriptores, Square Enix decidió dar carpetazo, destruir (literalmente) el mundo y volver a empezar de cero. Es así como nace A Realm Reborn, una disculpa por parte de la compañía a los fans que querían volver a vivir una aventura online, y a pesar que les ha costado, esta vez han logrado un éxito que da la espalda a su gran fracaso.

A pesar de ser una secuela directa de la primera versión de Final Fantasy XIV, los jugadores pueden comenzar directamente a sumergirse en esta aventura online y disfrutar de sus numerosas mejoras, convirtiéndolo en un juego muy recomendable tanto para jugadores de PC como de PlayStation 3 y Playstation 4.La historia de A Realm Reborn se sitúa 5 años después de la destrucción de Eorzea a manos de la invocación del Primal Bahamut por parte del Imperio Garlean. Los aventureros que formaron equipo para evitar esa destrucción fue separado y caídos en el olvido. En el momento de la creación de nuestro personaje, nos da la bienvenida uno de los clásicos cristales de la saga con conciencia propia, anunciándonos que nuestra presencia es importante para la restauración del mundo. Poco a poco, recobraremos los recuerdos de su aventura a medida que vaya encontrándose con sus antiguos compañeros y los peligros del pasado volverán a aparecer para reclamar Eorzea.

La jugabilidad de un MMO a PS3 se ha llevado a la perfección y usa el Dual Shock en su totalidad y es sorprendentemente cómodo. Si es cierto que algunas cosas resultan complicadas, como acceder al chat, cerrar algunas ventanas emergentes o comprobar estados alterados entre otras cosas, acción que realizaremos con el botón Select, que servirá para moverse por las distintas secciones que veremos en nuestra pantalla. Por otra parte, el movimiento del PJ y de la cámara se realizarán con los dos sticks, marcar el objetivo a atacar o con el que queramos interactuar se hará con el X o las flechas de dirección y para realizar otras acciones como nuestras diferentes habilidades tendremos que realizar una combinación de los gatillos L2 y R2 más cualquiera de las flechas de dirección o los 4 botones. Esto que puede resultar a primera vista un lío, es bastante cómodo si tenemos en cuenta que tenemos a nuestra disposición 16 habilidades y además, por si fuese poco, tendremos a nuestra disposición 8 distintas barras, que podremos acceder con R1, para poner las habilidades que queramos usar.

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A la hora de combatir, en el momento en el que veamos a un enemigo y al pulsar la X, nuestro PJ entrará en posición de lucha y el enemigo se centrará en nosotros, y con el autoataque o usando las habilidades que aprenderemos a medida que subamos de nivel conseguiremos derrotarlos.

Lo sorprendente de Final Fantasy XIV, tanto de las dos versiones como de la anterior entrega online, es la flexibilidad que Square Enix da al juego, ya no sólo por la inmensa variedad y las especializaciones que encontraremos, si no por el hecho de que en cualquier momento podremos cambiar de clase siempre que realicemos la quest apropiada en el gremio de la clase que nos interese. No sólo podemos dedicarnos a la lucha como Discípulos de la Guerra (como Lancer o Pugilist) o como Discípulos de la Magia (como Conjurer o Arcanist), también podemos dedicarnos a trabajar las distintas ramas de trabajos que hay en el juego para así poder ser de ayuda a otros personajes forjando armas o armaduras como Discípulos de la Mano (como carpinterococinero o forjador) o Discípulos de la Tierra (como minero o pescador). Todas las Disciplinas nos permitirán acceder a las llamadas Levequests, una serie de misiones que su objetivo son precisamente eso, ganar experiencia para subir a nuestros personajes con misiones totalmente independientes al mundo que nos rodea, sin embargo, serán sólo los Discípulos de la Magia y de la Guerra las que nos permitirán el acceso a una de las opciones más divertidas del juego, las mazmorras.

Estas mazmorras comenzarán a estar disponibles a partir del nivel 12 para los Discípulos de la Guerra y de la Magia, en las que tendremos un tiempo límite de 90 minutos para recorrerla en su totalidad, resolviendo situaciones especiales para poder avanzar y finalmente luchar contra los grandes jefes guardianes de los mejores tesoros. Para ello, existe la utilidad Duty Finder, una función que nos ayuda a poder encontrar un grupo con facilidad, grupo que formará un tanque, un curador y dos atacantes (o DPS). Obviamente, la cola será mucho más corta si eres de los primeros, ya que la proporción cae a favor de los DPS y si perteneces a este sector podrías llegar a estar esperando casi una hora para poder acceder a una de las mazmorras.

ffxiv_31072014_211809El problema de esto es que algunos de los eventos especiales, como la magnífica lucha contra Ifrit, una de las invocaciones clásicas de la saga, también cae sobre el Duty Finder y lo peor es que esta batalla es una quest de la historia principal que transcurre en un sitio cerrado y en ocasiones así esperar tanto tiempo puede agotar nuestra paciencia.

Para que estas esperas no sean tan largas, en el juego encontraremos los clásicos grupos de gente llamados Free Company en el que podremos pedir ayuda para poder realizar mazmorras o quests con más compañeros.

En comparación con la primera versión de Final Fantasy XIVA Realm Reborn cuenta con un alto número de quests, ya no sólo las de historia, también aquellas que encontraremos a medida que vayamos explorando nuevos territorios u otros continentes, las Levequests que podremos acceder hablando con el personaje no jugable que nos la entrega y que consisten en realizar un encargo breve que nos otorgará dinero y experiencia, y la novedad de esta entrega, los FATEs (Full Active Time Event), breves eventos que consisten en su mayoría en derrotar a un número de enemigos, acabar con uno bastante más poderoso de lo normal o defender de los enemigos un determinado objeto. Para entrar en estos eventos tan sólo tenemos que acercarnos al área del mapa donde está sucediendo y automáticamente seremos parte del grupo y según nuestra participación, la recompensa será menor o mayor, un sistema que ya se vio en otros juegos online como Warhammer Online (Mythic Entertainment, 2008) o Guild Wars 2 (Arena Net, 2012). En el caso de los FATEs y las mazmorras, si nuestros nivel es más alto del que se pide, será sincronizado para mantener un cierto control aunque claro, nuestra recompensa no será tan significativa para nuestro PJ, al contrario de haber realizado una de nuestro nivel, pero si el evento es mayor que nuestro nivel, nuestra recompensa no será tan alta o en el caso de las mazmorras, obviamente no nos dejarían entrar.

El hecho de que el máximo nivel que se pueda alcanzar de momento en A Realm Reborn sea 50, incita al jugador a que vaya aprendiendo nuevas clases y profesiones y no se estanque tan sólo en una, aunque para evitar que el jugador se aburra en la misma clase también están las especializaciones, clases superiores de los Discípulos de la Guerra y de la Magia que serán imprescindibles para las mazmorras de más alto nivel, entre las que se encuentra Paladin para la que necesitaremos subir la clase Gladiator hasta nivel 30 y Conjurer a nivel 15, o por ejemplo Dragoon, que necesitamos Lancer al 30 y Marauder al 15. Así, el jugador tendrá que ir experimentando poco a poco para saber cuál es su favorita y no tendrá que crearse un nuevo personaje cada vez que quiera experimentar con una profesión diferente.

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A Realm Reborn es un juego que no entra únicamente por su jugabilidad, el campo visual y sonoro juegan un papel importante en la inmersión del jugador al mundo de Eorzea. La música que nos acompaña durante el juego compuesta por Masayoshi Soken, que cuenta en su haber la creación de las piezas musicales de títulos tan dispares como Drakengard (Cavia, 2005) y Mario Sports Mix (Square Enix, 2010) entre otras, es una auténtica obra maestra. La disparidad entre temas más tranquilos para las ciudades y nuestros viajes por las vastas tierras del mundo hasta los más animados en las batallas con un detalle que gustará a todos los fans de la saga, la clásica entradilla de los combates vuelve para acompañarnos una vez más durante nuestro idilio o la fanfarria que nos alegrará cada nivel que subamos. Pero como no, la música que se quedará en nuestros oídos es aquella que sonará en los combates más intensos del juego, como son los combates finales contra los jefes de mazmorra y aquellos que combatiremos contra los Primales, como Ifrit entre otros. Nuestro PJ no tendrá una voz para los diálogos aunque sí para los clásicos efectos de golpes o esfuerzos que realicen, pero el doblaje del juego para los personajes más importantes de la historia cumple su cometido sin más, no es el mejor trabajo que hayamos visto en un juego de Square Enix, pero no es un mal trabajo en absoluto, algo que contraste con los efectos de sonido: excelentes. Algo que notaremos en particular en los combates, cuando las luchas encarnizadas se adornen de cortes, golpes, gruñidos, magias y cualquier otro efecto sonoro.

Gráficamente es simplemente espectacular. Las ciudades y los escenarios son increíblemente vivos, ya no sólo por la cantidad de PNJ que pueblan por ellos, también por el mimo y el detalle con el que se ha creado el mundo. Todos los personajes que vemos en el juego están muy bien realizados y cada uno de ellos resulta diferente, ya sea por su raza, clase o como lo hayamos editado a la hora de crearlos, con las múltiples opciones que el juego ofrece, y la inmensa cantidad de armas y armaduras que tenemos a nuestra disposición para descubrir, incluso algunas algo absurdas, como una especie de arnés de cuero para los Discípulos de la Guerra de bajo nivel. Sin embargo, el juego puede llegar a sufrir algunas ralentizaciones, en especial en algunos FATEs, donde se une a la vez una gran cantidad de jugadores y enemigos y con todos los ataques y efectos visuales nos puede perjudicar, ya no solo por la caída de frames, también por el hecho de que no podamos atacar correctamente, se nos penalice con una recompensa menor o algo aún peor, que a veces no aparezcan los enemigos o los personajes que pueblan las ciudades, lo que supone estar un rato parado esperando a que la conexión se estabilice. Pero no hay que temer, porque esto no pasa en las mazmorras, ya que al ser áreas exclusivas para el grupo, no existe la posibilidad de que se sume un gran número de enemigos y hechizos, al menos en las de bajo nivel.

Como he comentado al principio, Final Fantasy XIV: A Realm Reborn es la disculpa más sincera de Square Enix a su desastroso primer intento, aunque a veces parece que tiran más por el fanservice a la hora de pedir estas disculpas, con los numerosos guiños a los clásicos de la saga que parecen, sin duda, fuera de lugar, como por ejemplo la presencia de las armaduras Magitek de Final Fantasy VI  (Squaresoft, 1994), la entradilla musical de los combates, los moguris, los clásicos chocobos y muchos otros detalles que apelan a la nostalgia de los jugadores, pero que parece que han podido ser incluidos para intentar resarcirse de su error.

No obstante, A Realm Reborn es un juego magistral y lo que Square Enix debería haber hecho desde el principio con su Final Fantasy XIV. El vasto mundo de Eorzea tiene miles de lugares y zonas para ser explorado que hará las delicias de todos los fans de la clásica saga de juegos de rol y de aquellos que disfrutan de los MMO. Además, la compañía ha anunciado que cada 3 meses el juego dispondrá de una actualización grande totalmente gratuita que ampliará todavía más el contenido del juego. Todavía falta por añadir el prometido PvP y realizar un balance de clases, pero poco a poco, este juego puede dar el paso de convertirse de un notable a un excelente.

ENTRADA ORIGINAL: http://www.gamestribune.com/sony/ps3/final-fantasy-xiv-a-realm-reborn/